Singulí. La ciudad de papel

2026

Un proyecto de Domènec a partir de una propuesta de Martí Peran.

Dentro de la exposición «Singuli. La ciudad idiota. Un programa de arquitectura anarquista» A cargo de Martí Peran con la colaboración de Domènec.

Singulí. La ciudad de papel

9 “ciudades” de papel. 9 maquetas de papel y 9 carteles de 70 x 100 cm con las maquetas recortables para llevar (750 ejemplares de cada uno).

Una producción del M/A/C Mataró Arte Contemporáneo

01/ singuli. Martí Peran, La ciudad de los idiotas. un programa anarquista, 2026

Singulí no existe y, sin embargo, no es estrictamente hablando una utopía, ya que su verdadera naturaleza es conceptual. Ningún arquitecto ni ingeniero ha visitado nunca a Singuli. Singuli es el término latino que denota el «uno» incluido en «cada uno», es decir, aquella instancia singular que, sin embargo, coexiste dentro de un marco compartido poblado por otras «unidades». Es por esta tensión –tan compleja y, a la vez, tan sencilla de entender– que Singuli podría ser el topónimo de esa ciudad (polis) constituida por los sujetos impolíticos (idiotikos). La ciudad an-arquista imposible. La noción de Singuli, aventurándose en estos dominios, fue propuesta por Jean-Luc Nancy en 1996 en el libro Ser singular plural (Être singulier pluriel).

02 / Tentativa. Fernand Deligny

Fernand Deligny trabajó con niños autistas en varios lugares: en Armentières, entre 1939 y 1943; a través de la red La Grande Cordée, entre 1948 y 1962, y finalmente en las Cévennes de 1969 a 1986. En todos estos lugares, fomentó la formación de lo que llamaba «grupos étnicos singulares», comunidades de iguales donde se podía «simplemente ser» sin la necesidad de mediación. También se refería a estos lugares como «tentativas»: una tentativa esquiva ideologías, imperativos morales y normas. Una tentativa sólo sobrevive si no se establece ningún objetivo, incluso cuando inevitablemente se le pide que logre uno.

03 / Barricadas. Federación de barricadas, Barcelona, 1936

Cuando se produjo el alzamiento fascista en 1936, se levantaron barricadas inmediatamente por toda la ciudad por iniciativa de los sindicatos, de los partidos políticos, de las organizaciones de barrio y de los ciudadanos de a pie que tomaron las armas y formaron la Federación de Barricades, un órgano de poder urbano alrededor del cual giraría la resistencia durante aquellas primeras semanas. Las barricadas sirvieron no sólo una función práctica, sino también simbólica: eran fronteras de clase, delimitaban un mapa alternativo de la ciudad. En una memoria de 1873 sobre las insurrecciones sociales en España, Friedrich Engels escribió que Barcelona había visto «más combates de barricadas que ninguna otra ciudad del mundo».

04 / Parque infantil de chatarra (Skrammellegeplads). C. Theodor Sorensen, Emdrup, Copenhague, 1943

En un contexto de creciente resistencia a la ocupación alemana en Dinamarca, el primer parque infantil hecho con materiales de desecho (Skrammellegeplads) se inauguró en Copenhague en 1943. Diseñado por el arquitecto paisajista Theodor Sorensen, el espacio se concibió con un estilo minimalista, «recreando el campo danés». Tras una visita de Lady Allen of Hurtwood en 1946, el parque infantil de Emdrup inspiró el fenómeno de los llamados parques infantiles de aventura, que se crearon en zonas de Londres dañadas por las bombas.

05 / Cerro de Saint George. Gerrard Winstanley / The Diggers, Weybridge, Surrey, 1649

El 1 de abril de 1649, el Día de Engañar (April Fool’s Day), cuando se permitían diversas formas de irreverencia, Gerrard Winstanley y los diggers –jornaleros pobres sin propiedad alguna– ocuparon la tierra baldía de St George’s Hill y empezaron a cultivarla de manera común. El empleo se convirtió en un experimento basado en el comunitarismo cristiano. Los Diggers, o Cavadores, también se hacían llamar True Levellers (Verdaderos Niveladores) para distinguirse de las facciones protodemocráticas (los Levellers, o Niveladores), que consideraban demasiado moderadas y que empezaban a emerger en el parlamento inglés.

06 / Ciudad Espacial, Yona Friedman, 1959-1964

«La tesis principal que defiendo en arquitectura es que la figura central no es el arquitecto, sino el usuario del edificio, el habitante. Este habitante no es el “hombre medio” –una entidad imaginaria de los estadísticos– sino una persona real, un individuo que es distinto a todos los demás. Además, hoy es distinto al que era ayer y al que será mañana. Por tanto, tiene su propia percepción del espacio disponible para vivir: debe poder organizarlo en cualquier momento y poder reorganizarlo de manera diferente mañana» (Y. F.).

La Ciudad Espacial es una propuesta utópica basada en una megaestructura en forma de red elevada sobre pilares. Representa el modelo de la idea de Friedman de “arquitectura móvil”, que prioriza el papel de los usuarios, que son capaces de modificar la ciudad según sus deseos y necesidades.

07 / Torre de Dolly. Claremont Road, Londres, 1994

Una barricada gigante. Construida con materiales reciclados y de evidente precariedad estructural, la Torre de la Dolly se convirtió en el principal punto de observación durante la Batalla de Claremont Road, la resistencia vecinal contra la ampliación de una autopista en las afueras de Londres y en oposición a la política urbana del gobierno de Margaret Thatcher.
Durante unos días de noviembre de 1994, cientos de personas participaron en una acampada de resistencia creativa. La Torre se llamó Dolly en honor de Dolly Watson, la vecina que se negó a obedecer las órdenes de desalojo.

08/ Pera. Crates de Tebas, Siglo IV aC

Crates de Tebas (368-288 aC), según Diógenes Laerci (DL, VI, 85), fue uno de los discípulos más destacados de Diógenes el cínico. La misma fuente le atribuye unos «versos jocosos» en los que describe la ciudad de Pera –o Zurrón, en algunas traducciones al castellano– como un lugar «lardoso» pero «hermoso», donde no habitan oportunistas «parásitos», donde abundan «el ajo, los higos y el pan» para todos, y donde son desconocidas las «guerras». Pera –que también es el nombre de la mochila o zurrón donde los cínicos llevaban sus escasas pertenencias– hace referencia, pues, a ese posible lugar austero, dedicado al desprendimiento ya la vida honesta y sencilla que promovía el cinismo clásico.

09 / Comunidades Yanomami. Amazonia

Junto a los guayaquís, las comunidades yanomami son el modelo principal que Pierre Clastres utiliza para desarrollar su tesis en La sociedad contra el Estado (La Société contra l’État, 1974).

Analizando la distribución del tiempo y las formas de trabajo de los yanomami, Clastres concluye: «¡Los hombres –es decir, la mitad de la población– trabajaban durante unos dos meses cada cuatro años! Por lo que respecta al resto del tiempo, lo dedicaban a actividades que no percibían como trabajo, sino como placer: la caza, la pesca, las fiestas y la bebida; y, por último, a satisfacer su apasionado gusto por la guerra». Lejos de representar sociedades de escasez, los yanomami producen únicamente lo necesario, ya que simplemente no quieren trabajar más: el ser humano es la finalidad y la producción, el medio, a la inversa de nuestros modelos establecidos.